El cuidado de la cavidad oral debe iniciar con el bebé desde su nacimiento, tratamos y cuidamos la salud durante la lactancia, la infancia, la adolescencia y la adultez temprana.
Es importante resaltar que en este proceso incentivamos la participación activa la familia, por lo cual su labor comienza con la orientación de la madre durante el embarazo, con el fin de prepararla para el cuidado de la salud buco-dental de su bebé, y posteriormente, se haciendo también partícipe al resto de la familia en el desarrollo de una crianza saludable.
El manejo emocional es esencial en el proceso de desarrollo del niño. Por ellos hacemos que la consulta
sea lo más amigable
posible y así poder calmar su ansiedad y miedo frente al tratamiento, hacemos esto por medio de técnicas comunicativas y psicológicas de orientación del comportamiento, así como con técnicas de sedación.
Brindamos los pacientes una experiencia odontológica satisfactoria, haciendo la consulta agradable y divertida, y creando un vínculo emocional con el profesional, que lo motivará a desarrollar hábitos saludables, y a volver a los controles profesionales preventivos.
Tanto los padres como el niño, podrán tener el respaldo de un profesional que los acompañará y guiará hasta su edad adulta, con el objetivo:
- salud oral óptima que será la base de una buena salud durante toda su vida,
- actitud positiva frente a la odontología que será la clave para que siga cuidándose en la edad adulta.